LEINAD, nadie duda de que la alimentación es muy importante para la salud física y mental.
Ahora bien, yo dudo de que no haya vegetarianos hp.
Es decir, que no creo que la toxicidad (y la ética alimenticia de la que hablas) determinen absolutamente la configuración de un hombre nuevo o resuelvan los problemas de este mundo.
Yo mismo creo en parte de lo que dices y de hecho he limitado mi ingesta de animales a una vez por semana. Pero no lo he eliminado. Pocos médicos nutricionistas (limitados es cierto por la propia cultura) aconsejan alimentarse solamente de vegetales.
Me sorprende que te consideres un hombre nuevo en tu vegetarianismo y al mismo tiempo seas tan simplón cuando me defines. Me sorprende tanto prejuicio en el hombre nuevo. No parece tan nuevo. Llegar a decir que porque me consideras abertzale no pueda llegar a entender algo tan simple como lo que dices muestra que el vegetal no hace hombres nuevos si no antiguos.
Yo no soy abertzale, porque no podría serlo negando las patrias. Concepto que desde hace muchos años detesto porque no han significado a lo largo de la historia mas que factor alienante, igualito que Munilla.
Yo nací en una sociedad sin libertad. Sin libertades ciudadanas y sin libertades culturales colectivas. Y ante eso pronto tomé conciencia y me rebelé. Y me rebelé ante el responsable. La dictadura fascista de la derecha española.
Con los años cedieron una serie de libertades individuales pero siguen si ceder las colectivas que la mayoría reclama. Por lo tanto, bajo mi punto de vista, sigo luchando por la libertad. Por ninguna zarandaja de patrias. El verdadero abertzale es el nacionalismo español que impide esa libertad. Por lo tanto, defeco en las patrias pero defiendo la libertad por encima de todo. Porque es lo que dignifica al hombre y a los pueblos.
En definitiva estás poniendo a prueba el aporte de inteligencia de los vegetales en la mente humana, porque esto podría ser la comprobación del autismo del nacionalismo español vegetariano con el llamado conflicto vasco.
¿Fronteras?, las imprescindibles mientras sigan existiendo liberticidas. Cuando todos nos hagamos vegetarianos, según tú serán innecesarias. Ya avisarás.
En cuanto a la memez de que no siento misericordia por los muertos españoles, solamente lo puedo decir un memo que no entiende nada. Sin embargo yo no estoy tan seguro de que el mismo memo no se alegrara de los muertos por los gal.
PEREPONCE, no se puede solucionar ninguna enfermedad si previamente no se diagnostica.
Mi punto de vista es que el ser humano es genéticamente egoísta y egocéntrico. Por una simple cuestión de supervivencia que va en los genes animales.
El problema es que en vez de ser educado en la superación de ese instinto de supervivencia, sobre todo a partir de la llegada del sistema económico competitivo capitalista se ha educado en la profundización de ese gen egoísta de supervivencia.
“A lo largo de su vida ningún ser humano hace algo que vaya en contra de sus propios intereses”. Creo que lo repito bastante. Aparcando los maquillajes teatrales en el actuar, la verdad es que todo el mundo sopesa antes de hacer algo a favor de otro si ese hacer le puede beneficiar o perjudicar.
Los ejemplos tipo “madre Teresa” a mi por lo menos no me valen.
Habría que analizar su historial, sus carencias, sus aislamientos, su psicología,
para entender en realidad las motivaciones personales que podemos llegar a descubrir que son en realidad las mas egoístas. Pero un poco por ahí debería ir el cambio en la mentalidad del hombre moderno.
Es decir, aprovechar el egoísmo natural para un buen fin.
Nos meten a diario en la cabeza que nuestra felicidad se encuentra en acumular objetos para nuestro supuesto disfrute. Lo desgraciado que es el ser humano con esta forma de entender la vida parece probado. Cuanta mas acumulación mayor insatisfacción.
¿Donde está entonces el secreto?. El secreto está en el mismo egoísmo humano pero bien aprovechado. Convencer mediante la educación que da muchas mas satisfacciones compartir cosas que acumularlas. Que lo primero te llena de satisfacción real, felicidad si se quiere, mientras lo segundo no te lleva a ninguna parte mas que a la insatisfacción. Como se demuestra a diario en éste mundo infeliz.
Por lo tanto, con esa nueva conciencia no habría que sopesar lo que nos beneficia ya que por experiencia siempre sabríamos que el compartir siempre nos hace mas felices. Un egoísmo bueno.
Ahora bien, ésta nueva concepción ¿es compatible con los intereses del sistema económico en el que vivimos?.



