Voluntad política

El problema de la vivienda

Voluntad política

Notapor Aitzolberri el Mar May 27, 2003 8:42 am


Regulación del Crédito Hipotecario

- Limitarlo en función del valor catastral para las viviendas usadas.

- Limitarlo en función del valor escriturado para las viviendas nuevas (además de luchar contra la evasión fiscal de constructores y promotores).

Transparencia total y absoluta en la adjudicación de las VPO

-Evitando que amigos de Alcaldes, amigos de Constructores y empleados de bancos que financian las obras se hagan con VPO sin sorteo.

-Comprobación de residencia efectiva en VPO.

-Fomentando el alquiler de las VPO en lugar de la venta.
Aitzolberri
 

claro que voluntad politica

Notapor Aginaga el Lun Jun 16, 2003 7:01 am


De Jesus Cacho en el Mundo
"Lo decía anteayer un ministro en ejercicio: «tenía que ocurrir algo así. Después de tantas desgracias como ha tenido que superar el PP, al PSOE tenía que caerle algún marrón en suerte, es una mera cuestión estadística, ya le tocaba, ya...». Y vaya si le ha caído. Es el Prestige de Rodríguez Zapatero, un líder anegado en un chapapote de improvisación, diletantismo y falta de profesionalidad.Lo dijo bien claro el malvado Balbás, que anda el PSOE a la caza y captura de perversos, culpables de cartón piedra a quienes achacar males propios y ajenos: no se puede hacer política con tanto amateurismo.


«En el mismo momento en que Rafael Simancas habló de cambiar la ley del suelo, empezó a oírse ruido de cheques en la Comunidad de Madrid», ha dicho el inefable Pepiño Blanco. No le falta razón.Un sentimiento de pánico se apoderó de no pocos promotores inmobiliarios ante la que parecía inevitable llegada al Gobierno madrileño de la coalición PSOE-IU, «lo que suponía un palo increíble para todos los que habían comprado suelo en desarrollos urbanísticos en curso», asegura un destacado promotor, «grupos grandes y pequeños que ya habían tomado posiciones y que podían arruinarse con el cambio de normativa».


La amenaza, en desarrollos urbanísticos de cientos de miles de metros cuadrados que están en proceso de iniciación, se iba a concretar mediante la transformación de las privadas juntas de compensación en consorcios públicos. Hablamos de junta de compensación cuando son los promotores (propietarios) los que, tras lograr la transformación del suelo, se encargan del proceso entero de urbanización, construcción y venta de pisos. Hablamos de consorcio cuando en el desarrollo interviene una Administración que inicia el procedimiento, expropia, se queda con la vivienda protegida y saca a subasta el suelo restante. ¿Los precios? Por las nubes, cuando de junta de compensación se trata; mucho más moderados si hablamos de consorcio.


«¿Qué ocurre entonces?» se pregunta nuestro hombre, discreto multimillonario de pro, «que un suelo que has comprado a 20.000 pasa a valer 5.000 sólo con cambiar el sistema de desarrollo de esos ámbitos, sólo con meterse la Comunidad por medio. Ese cambio se hubiera llevado por delante a muchos promotores, porque yo compro suelo bruto pensando en la revalorización que va a experimentar al transformarlo. En junta de compensación el valor se multiplica seguro, pero en consorcio, después de iniciado el procedimiento, nadie compra, porque la diferencia de dineros es abismal».


El andamiaje entero pendía de una sentencia del Tribunal Supremo estimando la impugnación presentada en su día por Juan Barranco contra el Plan General de Madrid y el desarrollo de diversos ámbitos urbanísticos. Ayuntamiento y Comunidad recurrieron el fallo, lo cual significaba que, mientras el asunto no se sustanciara, los promotores privados podían ir desarrollando los terrenos en cuestión, hasta un total de 28. Pero la aparición de Simancas en escena, anunciando que, de llegar a ocupar la Presidencia de la Comunidad, retiraría el recurso de marras, lo que suponía la ejecución automática de la sentencia, supuso algo más que un jarro de agua fría.


«Era la ruina de unos cuantos, un palo de no te menees que iba a afectar a los ámbitos en proceso urbanístico no consolidado, es decir, aquellos en los que aún no se han iniciado las obras, tal que la operación Chamartín, Valdebebas, Berrocales, Ahijones, Arroyofresno, Campamento... Y, detrás de los promotores, bancos y cajas de ahorros, gente como Botín y su ciudad financiera de Boadilla, que indudablemente iba a tropezar con problemas».


Las grandes infraestructuras iban también a sufrir un parón considerable.Adiós al aluvión de nuevas líneas de metro, nuevas autopistas radiales, nuevas concesiones. Un severo correctivo para las grandes constructoras, aunque menor del que podían esperar los promotores inmobiliarios.


Es obvio que la gran corrupción de nuestra democracia está relacionada con la especulación del suelo y tiene un efecto directo en la vida, sacrificada vida, de cientos de miles de españoles, especialmente parejas jóvenes en edad de casarse, obligadas a dedicar gran parte de su vida laboral a financiar la compra de un piso. Una perenne golfería que permite a unos pocos enriquecerse sin límites a costa de muchos.


El resultado de este estado de cosas es que el precio de la vivienda libre ha vuelto a subir un 17,49% durante el primer trimestre de 2003, después de haberlo hecho un 16,62% en 2002. Precisamente en Madrid, esa subida alcanzó un escandaloso 27,06% (2.338,27 euros metro cuadrado), por delante del País Vasco y Cataluña.


Y bien, ¿quién, desde la clase política, ha intentado poner coto a este latrocinio consentido? El PP se lava las manos y coloca la pelota en el tejado de un Tribunal Constitucional que se cargó su ley del suelo en la primera legislatura Aznar. Y a vivir.Y al PSOE no se le ha visto un disgusto perceptible con la situación, y desde luego nada ha hecho en las comunidades que gobierna que permita a los españoles inferir que en Sevilla los pisos valen la mitad que en Madrid. Es el problema con el que tropieza todo español alejado de banderías: el PSOE de Zapatero tiene que convencernos de que se han acabado los especulosines y de que, a partir de ahora, va a perseguir por igual a especulación y especuladores, al punto de que ese tal Simancas, que curiosamente se había fijado en primera instancia en la presidencia de Caja Madrid, se iba a dedicar de verdad a barrer de la faz de la tierra a los especuladores madrileños.


Las dudas, sin embargo, son tan fuertes que más de uno sospecha que en el episodio de Tamayo y su compañera tránsfuga tal vez nos encontremos ante el hilo del ovillo que conduce a la financiación del PSOE. Que nadie se alarme: uno forma parte de la legión de convencidos de que los partidos políticos, todos, viven y funcionan muy por encima de los recursos que reciben de los Presupuestos del Estado, y que, en consecuencia, siguen buscando recursos por caminos tortuosos, fundamentalmente la especulación urbanística.Una sospecha que toma cuerpo ante la evidencia de que Tamayo puso pies en pared cuando se convenció de que Simancas se disponía a otorgar la Consejería de vivienda a IU, birlando a los Balbases el control de tan caudaloso Amazonas de dinero sin cuento. José Bono, en la ola de indignación que le invade, ha llegado a afirmar que ese grupo «se ha llevado en los últimos años no menos de 7.000 millones de pesetas».


Pero que nadie se llame a engaño. Tamayo y su compañera son apenas la punta del iceberg. Desconfiemos de la sacrosanta indignación de que algunos progres hacen gala denunciando la trapacería del susodicho, a la hoguera quiere mandarles Sor Gabilondo (que dice Miguel A. Aguilar), porque esto es «el final del proyecto de progreso», sostiene el curita de la Ser, del progreso de Polanco, se entiende, que es lo que hay que cuidar todas las mañanas desde los micrófonos de la Gran Vía madrileña.


El primer grupo mediático hispano quiere convencernos de que el culpable es Tamayo, como si no estuviéramos al cabo de la calle de que al lado de Prisa (el Supremo acaba de condenar al Estado a abonarle 26 millones largos de euros, y verán ustedes la prisa que se da ese Estado para extender cheque nominativo a favor de Prisa, con mayúscula, cuando no ha movido un dedo para hacerle cumplir la sentencia, también del Supremo, que le condenó a deshacer la tropelía de Antena 3 Radio) se alinean en perfecto maridaje los especuladores de cuello blanco, ricos de postín, apellidos sonoros, grandes fortunas, presidentes de clubes de fútbol, muchos de los cuales, si no la mayoría, están relacionados con la trama del suelo.


De modo que todos tranquilos: los chorizos son Tamayo y Sáez.Es hora de despellejarlos a mansalva, de ir a degüello. También contra ese desconocido constructor, malvado entre malvados, que pagó dos habitaciones en un hotel de la calle de Alcalá. Ya podemos echarlos a los leones y tumbarnos a dormir la siesta. Gracias a la Ser y El País, hemos descubierto a los malos. Los padrinos de verdad pueden seguir festejando tranquilos."
Aginaga
 

Re: Voluntad política

Notapor carryonjutta el Sab Ene 03, 2015 6:10 am

Evitando que amigos de Alcaldes, amigos de Constructores y empleados de bancos que financian las obras se hagan con VPO sin sorteo.
carryonjutta
Bronce
Bronce
 
Mensajes: 1
Registrado: Sab Ene 03, 2015 5:49 am

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado