Si se mira sólo al resultado parece que habría sido razonablemente fácil, pero no, de eso nada. Y no sé cómo diablos se las han arreglado para tenernos acogotados hasta bien entrados en el último cuarto teniendo al final una valoración conjunta de 47 mientras que los nuestros llegaban a 80. Curiosidades de las estadísticas. El caso es que sólo entre Scrubb y Atencia me estaban amargando una tarde en la que nuestro tiro exterior no estuvo muy brillante y el interior estuvo un poco torpe bajo el aro, pero entre Ngom, Tate y Korsantia mantuvieron en la pomada al equipo, al que se le notan las ausencias, precisamente cuando éstas se estaban entonando.
Es mucho peso para Maiza, y lo nota, sin quitar méritos a lo que aporta. De hecho, en un momento clave, tras varios barullos en nuestro ataque en que nos han quitado el bocadillo debajo del aro, le ha indicado a Ngom que hundiera los balones con las dos manos, cosa a que ha hecho varias veces a continuación con gran éxito.
Los cinco últimos minutos de Ansorregui han sido sensacionales, en las dos canastas, y es curioso cómo me resulta más espectacular cuando rebotea, e incluso cuando defiende. Magnífica labor también de Korsantia que muy pronto ya se había puesto en dobles dígitos. ¡A seguir disfrutando y esperando a que los lesionados vuelvan en condiciones. Gora GBC!



