Aunque haya sido dulce-agrio. Dulce por delante porque en esta primera mitad de temporada el equipo mostró un juego fantástico y se han clasificado para jugar la copa. Agrio porque en la segunda ha habido muchas dificultades para que no se siguiera así, unas internas y otras externas. Se ha acabado perdiendo por 6 ante las campeonas de invierno, de una forma que deseo sea un punto de inflexión.
En lo que no creo que haya mucho punto de inflexión es en el criterio arbitral mezclado con revanchismo prepotente que se produce una y otra vez. Un criterio y un revanchismo que se evidencia, entre otras maneras, en el dato de que mientras las zaragozanas tiraron 25 tiros libres las nuestras 8. No me creo que en las innumerables acciones bajo canasta de ataque de Eraunzetamurguil, Murua, Ejim y, sobre todo, Faye, únicamente haya habido 4 faltas de tiro, incluyendo alguna que se pudo producir en el exterior. Sin embargo a las nuestras se les pitaba por pisarles la sombra. ¡Que son 10 puntos suplementarios de diferencia (pocos por el desacierto de las contrarias) y la intimidación en defensa a las nuestras por el bonus o la amenaza de expulsión!
No ganó injustamente el Casademont pero no sé si el IDK perdió con justicia. Ahora a cambiar el chip, esperar como agua de mayo a que Remenarova se reintegre y a aprender a jugar contra 6, 7 u 8 contrarios en pista. Gogorrago!

