El mismo escenario, el mismo resultado. Incluido el cargarse de faltas personales bien por falta de experiencia propia o por falta de competencia, o voluntad, ajena. Lo cierto es que tras el paso por el banquillo en el tiempo muerto entre cuartos las jugadoras del Perfu salieron a morder, no solo adelantando líneas sino pareciendo que la consigna era “Mira por donde, ambos equipos estamos repartiendo cera pero a nosotras nos han pitado 2 faltas mientras que a ella 7, cargándoselas a las interiores. Veamos donde se rompe la cuerda”
Y lo comprobaron ya que, ante el aparente desconcierto de los árbitros que estaban muy a gusto con el anterior reparto de faltas, aquellas subieron el nivel de contactos, que ya era muy alto pero impune para ellas, de tal modo que hasta los trencillas ya no pudieron mirar a otro lado y les cayeron varias faltas seguidas, tres; pero en seguida se dieron cuenta de que las nuestras, intimidadas, no se atrevían a meter cuerpos y manos, momento en el que decidieron que no, que no era posible un diferencia de faltas tal, a donde vamos a llegar, y empezaron a pitar los pisotones a la sombra de las del Perfu.
Como consecuencia de ello, y en un equipo en que hay mucho verde, un par de jugadoras fundamentales, sobre todo una, se achicaron y desmoralizaron, cosa que se está repitiendo demasiado, y las demás, fundamentalmente Faye (otra vez eliminada), María, Iréne y Lara, intentaron magníficamente sostener al equipo hasta que las vías de agua eran tales que fue imposible. Sigo creyendo que hay mimbres suficientes, máxime cuando en este partido se enfrentaron a un coco lleno de jugadoras expertas dirigidas por una excelente base insultantemente joven, pero como venía a decir Einstein la locura consiste en repetir los mismos errores esperando resultados diferentes, por lo que más nos vale cambiar el chip ya que otra cosa nos puede. Gogorrago! Ah se me olvidaba otra vez, ¿Alguien podria arreglar el reloj de cuarto encima de la canasta derecha? LLeva estropeado desde la temporada pasada y es bastante desconcertante.


