Cada vez me resulta más difícil encontrar algo positivo que comentar. En este caso, aparte de la brega incansable de María y Faye, que además aporta puntos, y de la progresión mantenida de Irene, sólo me queda la aparición de Vitola que muestra aplomo en un equipo que no anda sobrado de él, así como buena aportación tanto en la pintura como fuera de ella. En la parte más negativa la desconexión entre las jugadoras que se nota tanto en la defensa, con parálisis, como en ataque, con indecisión, no solo en el pase sino, a mi entender y sobre todo, en el juego sin balón.
En un contexto en el que los que establecen los límites en cuanto al nivel de contacto, en según qué zonas de la canchas y, demasiado a menudo, en según debajo de qué canasta, no nos estamos adaptando, más bien al contrario, sobre todo en las segundas partes en las que ya no creo que sea cuestión de resistencia, sino más bien de que los equipos contrarios adelantan tanto las líneas en defensa que a menudo parece que las defensoras están montadas a caballo encima de las nuestras, cuando están de frente, pegadas como lapas a ella y braceando como ventiladores. Y en algunos casos me ha parecido apreciar una crispación interna y un desánimo que no ayudan. Gogorrago!


