por RIKELME el Mar May 05, 2026 8:45 am
En Gipuzkoa no es habitual dejarse ganar. Precisamente suele ser noticia el hacerlo.
En cambio en Bizkaia es ley de vida la trampa, el amaño, los arreglos, la compra de árbitro y lo que haga falta.
Del primer y segundo equipo de la capital ya está todo dicho y probado. Pero esto lo podemos extrapolar a cualquier categoría donde intervenga un equipo bizkaino. Son corruptos y tramposos en su ADN.
En división de honor juvenil el Santutxu paga árbitros catalanes de su bolsillo para competir en Gipuzkoa. Eso sí, ellos le ganan casualmente al Athletic cuando se juegan el descenso siendo éste mil veces mejor.
Este finde se juega en juvenil Nacional otro Santutxu-Athletic con el descenso en el cogote del Santutxu. Será otra muestra más de la cultura tramposa bizkaina.
Y así pudiera redactar miles de casos más.
No es lo mismo que haya casos sueltos de trampa como es en nuestro caso a que forme parte de sus valores como es en el suyo.