por Acuarelas el Lun Oct 05, 2026 2:46 am
Ese regreso al amor que juega sin miedos es la esencia misma del Arcano XIX, El Sol: la inocencia recuperada tras el viaje del héroe. A menudo olvidamos que nuestra dimensión espiritual no pide seriedad, sino esa autenticidad de los globos de colores. Somos ´presos de la piel´ para aprender, pero el alma siempre busca esa expansión que mencionas. Gritar al cielo es necesario para liberar lo que callamos. Gracias por traer esa vibración de retorno a la pureza y recordarnos que, pese a las historias por resolver, la vida conserva su dulzor y la energía de una joya con una fiel travesía.